Publicidad:
Terra
La Coctelera

cuando el amor se nos va o nos deja

La vida entera

buscamos la felicidad

aunque sepamos

que así como llega se va

Ahora del tiempo

cubre lo que el ayer dejó

pero el recuerdo

jamás olvida lo que amó

Cuando un amor se va,

cuando el amor se va,

nos deja tristes

desorientados

y llenos de ansiedad

Cuando un amor se va,

cuando el amor se va

deja una estela

que solo llena

la soledad

Memoria triste

nos va envolviendo en su dolor

dar tiempo al tiempo

siempre resulta lo mejor

Después de un golpe

aunque nos duele fracasar

jamás es tarde

para encontrar felicidad

Cuando un amor se va

cuando el amor se va,

deja tristezas

melancolías

angustia y soledad

Cuando un amor se va,

cuando el amor se va,

siempre una parte

de su cariño

se queda atrás

Y no hay palabras

que nos consuelen

o den razón

sólo nos queda

una nostalgia

envuelta en un adiós

Cuando un amor se va,

cuando el amor se va,

deja tristezas,

melancolías

angustia y soledad

Cuando un amor se va,

cuando el amor se va,

siempre una parte

del amor al odio o viceversa

y una noche obscura, lo que hacen los celos…" Nadie sabe realmente lo que ocurriera, ya que no hubo testigos de ese crimen de abominación.
Un día, cuando la alborada asomó, Niko apareció muerto en medio de un pozo de su sangre. Sus ojos habían sido enucleados y sus testículos extirpados. Ni se encontró el arma con la que el crimen se perpetrara, ni nadie admitió responsabilidad por el mismo. Sus compañeros de alojo, quienes a él resentían, afectaban una maliciosa indiferencia absoluta.
Este fue evento bizarro, que horrorizó a todos quienes regularmente frecuentaban el jardín zoológico de Ámsterdam… porque era éste el preciso lugar en donde moraba Niko, el desventurado chimpancé.
Richard Dawkins, Robert Wright, Jared Diamond y muchos otros destacados antropólogos nos instruyen, con sus entendimientos penetrantes, acerca de la capacidad sorprendente que poseen muchas especies para destruir miembros de su mismo género. En otras palabras, para asesinar. Tal cual, habitualmente, lo hace nuestro propio género, H. Sapiens sapiens.
describe, lo que puede que sea una de las razones por la que tantos actos de crueldad ocurran en la Naturaleza: "… [Él dice que es] para garantizar la propagación exitosa de los genes… [de una especie]."
El ser humano, habiendo conquistado la actividad sexual con fines de supervivencia (como lo ha hecho también con la comida y con la bebida) hoy se dedica (cual lo hacen otros simios) a practicar el sexo con objetivos primordialmente placenteros o hedonistas.
Del mismo modo, el ser humano, como parece que sea el caso con algunas otras especies, trata de impresionar a la hembra codiciada con expresiones ostensibles de poder, inteligencia, tenacidad, solvencia y reputación. Virtudes las cuales pueden concisamente ser traducidas en la posesión de riquezas.
En los Estados Unidos, nación que se destaca por sus excesos en muchas áreas, el sueño de todo muchacho joven, habitante de los barrios pobres, nido de los prejuicios raciales y sede del rechazo social, es el de resaltar en los deportes para así lograr la posesión de fortunas inmensas. De ese mismo país también es oriunda la paradoja, de que entre los seres más renombrados estén los atletas, quienes también resultan siendo las personas con la menor educación.
Generalmente, el atleta norteamericano, usualmente de origen africano (de donde se sabe todos procediéramos), procura adquirir tantas mujeres blancas como pueda lograr seducir… para… ¿qué más?… para propagar sus genes, y para validar su ego.


Pero en esta situación hay un detalle peculiar y problemático; detalle el cual reside en la esencia de la siguiente interrogación (la cual carece de respuesta satisfactoria): "¿Si yo no fuera quien yo soy, y, si yo no tuviera tanto dinero… tú, como mujer, te asociarías conmigo?…" (Quizás sí… quizás no…)
El imperativo animal en Norteamérica está supeditado a las fuerzas abrumadoras de los prejuicios raciales de una nación la cual está irremisiblemente fraccionada y socialmente polarizada. Por esa misma causa, no toma mucho tiempo para que el atleta descubra que sus "hembras" (mujeres blancas, en la mayoría de los casos), no desean precisamente la recepción de sus genes, si no que lo que ansían, en lugar de éstos, es lograr un acceso ilimitado a sus cuentas bancarias. Esto, al atleta, consecuentemente, le menoscaba la autoestima y desencadena tendencias primitivas, que en círculos freudianos se conocen como la expresión de la "rabia narcisista" ("narcissistic rage").
El atleta, o el político, cuyos logros físicos, pecuniarios y de publicidad, han sobrepasado, en exceso, sus alcances culturales e intelectuales; trata de disminuir el trauma penoso a su ego; que les ocasiona su falta de educación, de abolengo y de oportunidades culturales; engañándose a sí mismo con la falsa creencia de que él está dotado con atributos de omnipotencia, confiando de ese modo que todo (no importa cuan descabellado sea) lo que haga, le saldrá bien.
Sin embargo, los resentimientos engendrados (¿ven?… el gen otra vez) por la evidencia ostensible y amarga de las ventajas que el usufructo injusto de sus éxitos han proporcionado a cualquier mujer (a quien él crea desleal) pueden guiarlo a cometer crímenes de punición. Esto, se entiende en círculos darvinistas, que él lo hace para proteger "la transmisión exitosa de sus genes"… ¡Cosa triste! …
Y eso puede que así sea… por lo menos, en algunos casos… ¿Puede alguien recordar alguno?

En resumen

Los celos pueden ser otra expresión de las presiones sociales bajo las cuales todos vivimos, asimismo pueden ser manifestaciones de psicopatologías paranoicas severas, como pueden ser trastornos orgánico-funcionales, como pueden ser tendencias genéticas o aprendidas del entorno.
Quizás ser un poquito celoso es gracioso --- pero los celos excesivos son problema serio…
Ahora, consideremos el otro lado de la misma moneda

Amor y odio, pasiones poco entendidas

Dr. Félix E. F. Larocca
En una previa ponencia: Amor y celos, discutimos esa pasión tan responsable por tantas miserias humanas. Aquí añadimos el elemento del odio… Otra de nuestras pasiones intensas.
Todo lo que nos acontece y todo a lo que respondemos son parte de nuestro legado genético, hormonal, sexual. Todo.
No podemos concebir que un evento tan natural como lo es parir, pueda existir sin que un concierto de hormonas acompañadas de neurotransmisores lo controle y lo hagan posible.
No olviden revisar las lecciones que nos explican los efectos neuroquímicos de ciertas hormonas --- de la oxitocina en especial.
Una mujer sin gordura, perfectamente feliz con los contornos de su anatomía. Orgullosa del impacto que su cuerpo y sus proyecciones sensuales hace a ambos sexos, decide que para ser exitosa no debe engordar, renunciando a los dulces --- ¿está loca?


NO. Por supuesto que no lo está. La gordura y el azúcar son enemigos del sexo. (Véase la lección de este mismo título).
Bueno, entonces, ¿son el amor y los odios anormales?
NO. No, porque a veces se confunden entre sí. Esto sucede porque el amor y los odios son caras de la misma moneda.
Como son caras de la misma moneda la gordura y la belleza

TE GUSTA EL SEXO VIRTUAL .............................

En Clarín, y en un debate, cuatro especialistas opinan sobre los cambios en el deseo masculino, las nuevas prácticas sexuales y el sexo virtual.
¿Qué pasa con el sexo cibernético? ¿Están recibiendo consultas de hombres que se vuelven adictos al sexo virtual?
Camillucci. Sí, y lo dicen sus mujeres. Hay muchos hombres que entran a las páginas pornográficas y se quedan hasta las tres, cuatro de la mañana, o que están chateando hasta tarde con otras u otros, nunca se sabe. Y la mujer se siente descuidada, no van a la cama juntos. Hay muchos celos.
Kusnetzoff. Trae situaciones de conflicto en las parejas. Si uno compara el sexo virtual con la situación de ver una película pornográfica, en este último caso generalmente uno está al lado de su compañera, hay cercanía física. En cambio, el sexo cibernético es algo individual, la compañera está lejos. No sé cómo puede manejar esta situación una pareja. Y la adicción al sexo virtual es muy fuerte y muy difícil de superar.
Flichman. Es cierto. El sexo virtual atrae mucho porque es muy accesible, económico y visual. Y los hombres se han formado visualmente en la sexualidad. Las mujeres, en cambio, son más táctiles. Yo tuve en el consultorio tres o cuatro casos y realmente son bastante complejos. Hay una cuestión muy ligada a lo adictivo que es difícil de trabajar. Puede estar motivado por un problema de pareja o no. A veces la pareja funciona bien y el hombre busca eso en algún momento. Y hay celos porque la mujer suele identificarlo con una infidelidad. Yo no lo considero una infidelidad.
Kusnetzoff. Se trata de una situación en la que la mujer queda completamente excluida. Es algo que duele mucho. A lo mejor no es una infidelidad, pero seguro se lastima al otro al excluirlo.
Resnicoff. A mí me preocupa cómo se han instalado estas nuevas modalidades. Esto conduce a una deshumanización del erotismo. Hay muchas cosas que hacen al encuentro con el otro que quedan descartadas en el sexo virtual: el contacto piel a piel, los olores, los sabores. Todo lo sensorial queda desvirtuado. Espero que no se inventen computadoras que emitan olores.
Camillucci. Pero ahí hay una diferencia entre varones y mujeres. Lo sensorial es más femenino. Si vemos las novedades sexuales, para llamarlas de alguna manera, son más del mundo masculino: el sexo virtual, el consumo de travestis, las reuniones swingers. Es el varón, en general, el que impulsa a su mujer a tener encuentros swingers.
¿En sus consultorios encuentran cada vez más pacientes bisexuales? ¿Hay un aumento de la bisexualidad, hay más permiso para cierta ambigüedad sexual?
Resnicoff. En estos últimos años he tenido muchas consultas de mujeres que tuvieron experiencias con mujeres y que les gustó. Es algo que hoy se escucha. Mujeres que abiertamente consultan porque quieren ver y hasta buscan en la consulta un permiso para estar con otra mujer.
Camillucci. Sí, coincido que las mujeres jóvenes se dan más permiso en explorar relaciones con otras mujeres. Y no tienen tanto conflicto como los hombres.
Hace poco en una nota se dijo que el hombre goza más del sexo a los 50. Bajo el peso de los prejuicios y los estereotipos, ¿cuál sería la pareja ideal, la mejor combinación para el placer de acuerdo a las edades?

Resnicoff. Hoy una mujer de 50 años lo que quiere es un varón, no importa si tiene dos años más, diez años más o diez menos. Quiere un compañero, que la relación no se reduzca a tener sexo. Pueden haber hermosos encuentros pero apunta a la calidad. Los varones y mujeres no somos máquinas de orgasmar y
eyacular. Yo apunto a humanizar el erotismo.

MI VIDA ANTERIOR

Según la teoría de la reencarnación, el alma del hombre o la conciencia, sobrevive la muerte y retorna en intervalos variantes para nacer en otro cuerpo físico con el propósito de crecer en conocimiento y sabiduría. Parte de la creencia sugiere que todos experimentamos la vida como hombres y mujeres miembros de varias razas, clases económicas y sociales.

A veces nos preguntamos de donde vienen nuestros dones, aficiones o fobías. Pueden tener su raíz en una vida pasada. Alguien que ha sido ahogado en una vida pasada, puede desarollar una fobía al agua en esta vida. Mediante la hipnosis se puede visualizar este suceso y asi resolverlo.

Los Budistas creen firmemente en la reincarnacion. Tenemos que volver a nacer otra y otra vez para aprender de los fallos que hemos cometido en nuestras vidas. Los daños que hacemos a una persona, vamos a sufrir nosotros mismos en la proxima vida.

Personas que han sido regresados a vidas pasadas mediante la hipnosis han confirmado que sus familiares, amigos y enemigos han sido de alguna manera relacionados con ellos en vidas pasadas tambien. Siempre son las mismas almas con las que aprendemos nuestras lecciones.
Olga
Tenía, a la sazón unos diecisiete años de edad, habiendo cursado un bachillerato avanzado en Suiza donde viviera con su amiga de infancia Michelle. Cuando nos vimos, había retornado apresuradamente a la RD porque, en Suiza le habían diagnosticado sufrir de la bulimia y de un trastorno afectivo.
Olga estaba enfurecida con tantas opiniones, en su juicio innecesarias, que la familia había obtenido en Europa, acerca de su condición.
La coincidencia del caso fue, que el profesor Gerald Russell, en Londres, les había dicho a sus padres que en este país gestionaran verme a mí para el tratamiento de la hija.
Olga en breve…



Muchacha vivaz, sarcástica, directa, criticona, inteligente y atractiva --- aunque fuera, lo que aquí se conoce como de figura muy llenita.
Farida, por su parte era una madre naturalmente dotada de belleza, simple y sin afectaciones, la que ocultaba detrás de rasgos faciales depresivos; lo que ella resaltaría aun más con una tendencia a llorar a la menor provocación.
Farida estaba deprimida y se sentía muy aislada. Muchas cosas habían sucedido que la hicieran sentir muy mal, entre las tantas: sentía que, como madre, había fallado a sus hijos y que como esposa no había vivido una existencia exitosa.
Su marido y ella estaban en medio de proseguir la búsqueda del proverbial divorcio que, a menudo, se busca cuando se gradúan o se ausentan los hijos. (La obra para consultar, The Unexpected Legacy of Divorce por J. S. Wallerstein)
La terapia que culminara en la cura de Olga y Farida aquí no se describe por no ser pertinente al tema de esta ponencia.

¿qué deseas hacer con el resto de tu vida?


Farida no tenía una idea, aunque estaba asediada por miedos. De entre sus peores temores, el mayor era el miedo a la soledad, acompañado por el agobio de envejecer como mujer --- sin valor como persona y sin sentido como mamá.
Lo que a Farida le gustaría alcanzar:

  • Quería ser independiente, responsable, autosuficiente, quería vivir sola
  • Deseaba desarrollarse en una ocupación que le permitiera ser libre, aunque permaneciendo amiga de sus hijos e hijas --- sin causarles agobios ni obligaciones
  • Le atraía ser útil, pero no como voluntaria de causas sociales, sino ser útil porque sus servicios fueran, para otros, de uso imprescindible
  • Quería medrar, expandir los horizontes de una existencia que, la labor de madre y esposa había limitado
  • Quería encontrarse a sí misma y creer en lo que ella, como persona, pudiera lograr


Los aprietos y los obstáculos que a veces, nosotros nos imponemos


Farida, como toda buena mamá, deseaba ser anhelada y procurada por sus hijos… por ellos todos. Pero en su afán de ser aceptada había falsificado su identidad, conduciendo a que los hijos creyeran que para ella, ellos lo eran todo.
Esa falsa creencia, que universalmente los hijos compartían, había producido un golfo enorme que los distanciaban de ella.
Farida creía, subrepticiamente, en el mito que caracteriza nuestra cultura; el cual mantiene que para nuestros hijos siempre seremos los padres y que ellos siempre serán nuestros hijos sin nunca tener vidas propias.
Farida se encontraba desalentada y angustiada, cuando sus hijos, ya mayores no deseaban los aportes de sus opiniones ni la sabiduría de sus consejos.
"Yo no quiero que me hagan caso… sólo que me escuchen…" a veces, lamentaba cuando no le prestaban atención.
Lo que Farida no podía descifrar era la contradicción, que aparentemente, existiera en algunos aspectos de conveniencia, en su relación con los hijos.
"Cuando Olga se fue a España me dejó sus dos perras grandísimas y una cotorra parlanchina que le regaló el marido". "Lo hice, aunque no me gustara. Para eso están los alojos de veterinarios".
"Cuando Marinito se quedó sin empleo vino a vivir conmigo hasta que le tuve que decir que no tenía lugar en mi apartamento para dos adultos y cuatro niños --- desde entonces ni su mujer ni él me hablan más".

Las crisis existenciales revividas


Cuando hace un tiempo habláramos de las crisis existenciales, mencionamos la ansiedad que éstas engendran.



Nuestros miedos se reflejan en el sentimiento y en el horror de haber fallado a nuestros hijos como madre, y (pocas veces) como padre, haciéndonos responsables por sus fallos y malas fortunas --- no podemos concebir, que para un árbol crecer no es bueno hacerlo bajo la sombra solícita y protectiva de la mata que lo pariera.
Para que nuestros hijos prosigan sus destinos, ellos deben crecer hacia arriba y hacia delante en la vanguardia de sus futuros. Guiarlos más de lo debido los atrofia.

QUE FUERTE

¿

Alguna vez estuviste con una pareja que te pidiera algo –sexualmente hablando- que te dejara helada de la sorpresa? ¿Has hecho algo que no quisieras que nadie supiera por temor a ser juzgada? ¿Tienes fantasías inaceptables para la sociedad?
Ten la tranquilidad que al menos no eres la única, pues éste es un tema que se ha mantenido bajo cuerdas durante años y que aún no se logra dilucidar en su totalidad. Imagínate que hasta hace un tiempo, se tildaba de anormal todo aquello que no se hiciera en pareja, es decir, si eras infiel, eras anormal.
Lo mismo pasaba con toda práctica que no tuviera como único fin la fecundación, por lo mismo, el sexo oral, anal o la masturbación también eran nombrados como anormales.
Y para qué decir de la homosexualidad, que si bien ha sido más aceptada con los años, algunos la siguen catalogando de inadmisible. Ahora bien, cuando se hablaba de perversiones sexuales, el tema ya no era considerado normal, sino que pasaba al grupo de los patológicos, como lo suelen clasificar los especialistas.

¿PERO QUÉ SE CONSIDERA COMO NORMAL?

Todo aquello que ocurra con el consentimiento de ambas partes, que satisfaga a las dos personas y las haga felices. Es decir, si por ejemplo el swinging le hace bien a un matrimonio, entonces puede ser considerado normal.
Sin embargo, "si una práctica sexual es realizada a la fuerza, provocando daño o abusando de otros, ya no es normal, sino enjuiciable..."
En este punto también entra a jugar el tema de los derechos humanos de cada individuo, por lo que todo lo que los afecte negativamente, debe ser tratado como patológica o parafilia. Entonces, es normal toda acción que ha sido consentida y no impuesta.

CULTURA Y SEXUALIDAD...

En su artículo ¿Qué es lo normal en el sexo?, el sexólogo chileno Roberto Rosenzvaig dice: “Pero, ¿qué es lo natural?, ¿o qué leyes generales rigen en el terreno de la sexualidad? En ausencia de la cultura o la educación, la especie humana se vería condenada a la extinción, porque nada en nuestros genes indica cuándo, cómo y con quién copular”.
El experto agrega: “Las conductas sexuales son aprendidas y la naturaleza poco tiene que ver en dicho aprendizaje”. Esto es, nada de lo que hagamos puede ser denominado anormal en la medida que no sea visto dentro de todos los parámetros anteriormente nombrados, pues así como los animales, si el ser humano es trasladado de hábitat, lo más probable es que adquiera las costumbres del nuevo lugar en el que está inserto, aunque en su espacio de origen eso haya sido visto como pecaminoso o rechazable socialmente.
Por lo mismo, es importante precisar que una cosa es lo cuestionable según nuestro contexto actual y otra cosa es lo que podemos llamar anormal.
“En el campo de la sexualidad humana, todo lo que alguna vez quedó perfilado como natural ha dependido en realidad de ciertas concepciones religiosas o científicas acordes al período histórico en que ellas fueron formuladas. Cualquier definición de normalidad debería tener en cuenta distintos parámetros, entre los que se incluyen el estadístico (es decir, el que determina cuál es la conducta de la mayoría) en lo religioso, evolutivo, sicológico, cultural, antropológico, social, legal y moral”, concluye.

SEXO PATOLÓGICO...

En este grupo caben todas aquellas prácticas que bordean la ilegalidad (o lo son en esencia), que abusan de otros y que incluso no le causan placer real a quien lo practica.
Es decir, habitualmente quienes lo desarrollan se sienten culpables después de hecho el acto y se prometen no volverlo a hacer nunca más, pero vuelven a caer en lo mismo, sabiendo que no corresponde. Por lo mismo, ocultan su fascinación, tienen algo así como una doble personalidad y lo más probable es que tengan alguna marca en la infancia que los haya impulsado a actuar de esa manera.
En el grupo del sexo patológico o parafilia podemos encontrar: Fetichismo (excitarse con objetos de la persona deseada); exhibicionismo (mostrar públicamente los genitales); frotteurismo (buscar la satisfacción frotando los genitales contra otras personas, como en la micro); sadismo( excitarse haciendo daño a otros); voyeurismo (excitarse viendo a otros tener sexo); masoquismo(buscar el placer en el dolor); paidofilia o pedofilia (sexo con menores); gerontofilia (sexo con ancianos); fetichismo transvestista (excitarse poniéndose ropa del otro sexo); necrofilia (tener sexo con cadáveres); zoofilia (sexo con animales); coprofilia (excitarse defecando sobre otros); y la escatología telefónica o informática (decir por teléfono o escribir obscenidades por internet), entre tantos otros.
Si bien algunas de las prácticas son cuestionables, dado que dañan a otros y, por lo tanto, caen en el marco de la ilegalidad, otras son anormales desde la perspectiva de lo extraño, pero no por eso son patológicas, sobre todo si en ellas no se ofende o afecta a otras personas.

PRÁCTICAS SEXUALES MINORITARIAS

Actualmente, todas aquellas prácticas sexuales que no sean de común desarrollo en una sociedad, no son tildadas por los especialistas como anormales, sino que se reúnen bajo el rótulo de minoritarias, porque aunque son extrañas y para algunas personas incluso chocantes, son hechas con el consentimiento de ambas partes.
“Cuando alguien se pregunta, en virtud de todo ello, si una práctica es normal o no, deberá analizar previamente bajo qué cariz se plantea la definición de esa práctica y definir a la vez el medio social, el momento histórico particular, el país e incluso distintas zonas geográficas o subculturas de un mismo país donde esta práctica se realiza”, nos plantea Rosenzvaig.
El especialista agrega que teniendo lo anterior en cuenta, en materia de sexología “no existen respuestas terminantes o definitivas. Así de simple”.
En todo caso, para aquellos que se sienten preocupados acerca de qué tan normal es su conducta sexual, el experto sostiene: “A título provisorio valga para toda ella lo que mucha otra gente cree (y me incluyo entre ella): Que se puede hablar de sexualidad normal cuando la relación y el modo de relacionarse son libremente elegidos, sin mediar violencia ni forma alguna de sometimiento o daño físico o mental, y siempre que todas las conductas surgidas al fragor de la relación sean parte de un acuerdo de placer mutuo”.

NORMALIDAD VERSUS PERVERSIÓN

El doctor Enrique de Rosa, médico argentino neurólogo, siquiatra y sicoterapeuta, especialista en sexología, que ha trabajado en los mejores centros médicos del país trasandino, Inglaterra, Francia; conversó con Zona Mujer acerca de lo que podría considerarse o no como normal en el sexo, tocando el tema de las perversiones y de los trastornos sexuales, dentro de esta misma materia.

¿Qué es lo normal y lo anormal en el sexo?

-En general, se considera como normal la conducta de goce del sexo que está dirigida a la misma especie, que acepta límites culturales de su marco antropológico y que no provoca en sí o en otros malestares o elementos dañinos o destructivos. Ejemplo: la adicción al sexo, vía al hecho de chatear por Internet, es aparentemente inofensiva, pero si el individuo comienza a dejar de lado el trato con sus pares o desplaza allí su sexualidad es destructivo, de sus reales posibilidades de desarrollo normal.

-¿La zoofilia, gerontofilia, paidofilia, etcétera pueden ser consideradas como prácticas anormales?
-No, son consideradas perversiones, al igual que la necrofilia, por ejemplo.

-¿Por qué hay gente que gusta de este tipo de prácticas? ¿Qué falencias tienen? ¿Qué buscan?

-En general el perverso, por definición busca el goce en un situación paralela a la normal (per vers), y buscan satisfacciones que de una manera u otra no pueden o creen no poder encontrar, en situaciones normales. Es del orden de los trastornos de la personalidad en muchos casos y no hay que olvidar al momento actual la gran influencia de la conducta imitativa sea de pares o de los medios en la búsqueda de emociones.

me dejo el amor

Imagina sintiendo por un momento…

  • Decir te quiero con una sonrisa y regalarse con los ojos una flor…
  • Imagina por un momento …Amarse tanto que el amor llegue a estar celoso …
  • Imagina por un momento…Que por tu pecho corre una cascada de vino tibio que cae desde la boca de alguien a quien deseas, amas y provoca en ti ternura…
  • Imagina que este vino es suavemente lamido con la ternura que una persona puede tener...
  • Imagina sentir un escozor que emana de tus genitales, del resto de tu cuerpo y de tu ser…

La sexualidad es vida, sexualidad y vida van de la mano. La vida sabiamente ha sabido crear la sexualidad, el erotismo, el amor y la ternura, lo ha hecho para sí misma, para darle vida a la vida, para vitalizar la existencia humana. Como seres humanos tal vez podamos sobrevivir sin amor, ternura, erotismo, pero vivir a plenitud sin estas dimensiones muy difícilmente será posible.
El enamoramiento, la formación de relaciones amorosas y eróticas juegan un papel importante en la vida de las personas, para bien o para mal. Desafortunadamente para una buena proporción de las personas no lo es para bien.
El erotismo, el amor y la ternura son dimensiones para la vivencia plena de la sexualidad humana. Si bien es cierto vivimos momentos cruciales y de cambio relacionados con la sexualidad, el amor, el emparejamiento y la vida erótica, aun es mucho lo que hay que hacer para lograr que la sexualidad deje se ser fuente de malestar, sufrimiento y frustración y se convierta en lo que merece ser para la gran mayoría de los seres humanos; fuente de crecimiento y de realización personal.
Entendemos el erotismo como la capacidad que tenemos los seres humanos de vivir, experimentar, compartir y expresar placer sexual, es esa capacidad de movilizar y activar en nuestro SER la excitación sexual y las emociones que le acompañan en el contexto de un "encuentro" que tiene como fin la posibilidad de intimar con otro(a).
Somos un cuerpo hecho para sentir, rico en órganos sensoriales. tenemos una gran capacidad sensorial y sensual. Aprendemos a sentir, aprendemos practicando, experimentando, activando nuestros sentidos y órganos sensoriales. Tenemos capacidad para sentir, experimentar sensaciones, gozar el placer que produce la estimulación sensorial. Captamos estímulos táctiles, olfativos, propioceptivos, visuales, auditivos, etc. Y los transformamos en experiencias sensoriales. Las sensaciones y experiencias sensoriales son construcciones mentales, existen y se hacen realidad en nuestra mente.
Son variados los sentidos y órganos sensoriales que tenemos, sin embargo usamos unos pocos en el ejercicio del erotismo. Tenemos un inmenso potencial sensorial y sensual por desarrollar, experimentar y vivenciar. Hemos aprendido ha vivir la sexualidad de una forma prácticamente genitilizada si no del todo genitalizada y exclusivamente centrada en el orgasmo inmediato y fugaz. Pareciera ser que los genitales fuesen la única parte de nuestro cuerpo y los únicos órganos sensitivos que tuviésemos para vivir la sensualidad y el erotismo. Hemos aprendido a vivir la sexualidad en medio de un culto sobre valorado al ejercicio de una genitalidad inmediatistamente orgásmica.
El orgasmo es importante en el ejercicio sexual, el ejercicio genital también lo es, pero estamos perdiendo la oportunidad de conocer las inmensas posibilidades sensuales que tenemos para vivir y disfrutar de nuestra sexualidad. Sin temor a errar podríamos afirmar que somos "analfabetas en el arte de amar, sentir y gozar". Desconocemos lo que somos como cuerpo, tenemos poca comprensión de lo que somos cómo órgano sensorial, todo el cuerpo que somos es un gran órgano sensorial. Nuestro cuerpo lo recubre la piel, esta es de aproximadamente dos metros cuadrados construida por millones de células sensoriales y terminaciones nerviosas que nos permiten percibir y sentir, ternurizar, amor y erotizar.
Excitarse y tener orgamos es importante, así como también lo es saber encontrarse e intimar con el otro, haciendo contacto con su ser y con mucho tacto tocarse, en todo el sentido de la palabra, tocarse con la piel, con el tacto, con el alma, con la mirada. Con la voz, con todo su cuerpo, tocarse con la esencia de su ser y dejarse tocar del otro para experimentar la magia del encuentro, con capacidad de asombro. Intimar implica erotizar el encuentro, teniendo sexo con sentido, viviendo el amor con sentido sexual.
Tener sexo no garantiza intimidad, intimar es una necesidad humana. Una genuina intimidad implica vinculación afectiva profunda, una cercanía existencial y un mutuo conocimiento (María Ladi Londoño, 2002). Una buena parte de las parejas a pesar de llevar muchos años teniendo sexo y conviviendo juntos no logran construir intimidad, dimensión importante para construir amor. La intimidad va más allá de la compenetración física de dos cuerpos con sus genitales. Algunas parejas no logran siquiera compenetrarse en lo físico, mucho menos logran hacer del encuentro físico una magia, lo cual, les impide construir una genuina intimidad amorosa y erótica

Y AHORA...

AMIGAS LESBIANAS - Chica gustosa de grabar sus orgias lesbicas AMIGAS LESBIANAS Chica gustosa de grabar sus orgías lésbicas

Un día, fui a casa de mi vecina y amiga Nereida, estaba buscando una película para verla, ya que ella solía tener bastantes y nuevas, fue entonces cuando me sucedió este relato. Ella me dijo que buscase entre las cintas que tenía en su cuarto, en las estanterías, así que empecé a buscar entre las cintas, cogí dos películas de acción, pero cuando ya me iba vi otra cinta sin nombre, la puse en su video y para mi sorpresa vi un video casero, estaban Nereida, Almudena y Julia, las tres eran amigas, aparecían en un sofá sentadas viendo la televisión. Al ver esto, la curiosidad me invadió, saqué la cinta, y la camuflé entre mis cosas para poder ver de que trataba la cinta después, así que me fui con las tres a mi casa.

Llegué a mi casa, estaba solo, me fui al salón, rebobiné la cinta y me puse a verla. Estaban sentadas en el sofá, viendo algo en la televisión, ellas tenían dieciocho años, Nereida era delgada, buenas curvas, mediría 1'68, grandes pechos, piel pálida, pelo castaño, media melena y culo redondito. Almudena mediría 1'75, delgada, con enormes pechos, piel morena, pelo castaño claro largo y un culo grande. Julia medía 1'70, rellenita, con grandes pecho, piel morena, melena larga morena y culo aplastado.

Cuando terminó lo que estaban viendo, Nereida se levantó, estaban en su casa, y le dijo a las otras chicas que si les apetecía masturbarse, que iba a poner una película porno, por lo que se podía observar, solían pajearse en grupo las tres viendo películas pornos, entonces Almudena dijo que ella tenía una nueva, que la pusiera, Nereida lo hizo, y se pusieron a verla, la contemplaron un rato hasta que Nereida protestó, les dijo a las otras que era de lesbianas, que vaya asco, Almudena le dijo que se calmara, que después venían heterosexuales, Nereida les indicó que le dieran para delante, y Julia le dijo que estaban allí para masturbarse, Nereida le contestó que por eso decía lo de quitar las lesbianas, Julia le replicó que a ella le daba igual lo que saliera, que ella iba a empezar, Almudena le dio la razón con la cabeza, entonces Nereida cedió y les dijo que se iría poniendo cómoda para cuando salieran los tíos, Almudena y Julia se miraron con sonrisa maliciosa.

Posteriormente, estas dos se desnudaron al completo, quedando en el sofá sentadas, Nereida les preguntó por lo que hacían, que lo normal no era desnudarse, era meterse la mano en las bragas, Julia le respondió que así era más cómodo y novedoso, Nereida accedió en parte, se subió la falda a la barriga, y se bajó las bragas hasta los tobillos, la camiseta de tiras blanca no se la quitó, pero al no llevar sujetador se le notaban los pezones.

Al momento, Julia preguntó si empezaban, Nereida rápidamente dijo que aún estaban las lesbianas, y Almudena indicó que a ella le daba igual. Julia se puso de pie con las piernas abiertas, Nereida protestó por ser una película de lesbianas, pues empezó otra escena, pero en ese momento, Almudena la cogió, la puso sobre el sofá a cuatro patas, le cogió los brazos y se los puso sobre la espalda con una mano, y con la otra empezó a acariciarle el coño, mientras Julia se tocaba al observar aquella situación. Nereida entonces le gritó a su amiga que ella no era lesbiana, a lo que esta le respondió que se relajase y aprendiera a disfrutar del sexo, que le gustaría, Nereida dejó de protestar, y continuó recibiendo las caricias hasta que Almudena la llevó hasta el borde del sofá y le ordenó a Julia que cogiera el aceite para lubricar, esta fue a por él, Nereida preguntó por lo que iba a hacer, esta le dijo que se relajase.

Al momento, Julia llegó con el aceite, lo abrió y lubricó la mano que Almudena tenía libre, igualmente bañó el ano de Nereida, después se puso delante de ella, con el coño pegado a su cara, empezó a abrírselo todo lo que pudo con las dos manos, apartando los labios, Nereida veía todo el interior del coño, se sentía un poco incómoda. Almudena empezó a meterle un dedo lleno de aceite, al rato dos, hasta llegar a introducirle tres dedos por el coño, presionaba con fuerza, con la intención de desp

lazarla y meterle la cara en el coño de Julia, ella se iba resistiendo.

Almudena cada vez lo hacia más fuerte, la presionaba, tenía su cara cada vez más cerca al abierto coño de Julia, intentaba evitarlo, pero los dedos de su amiga seguían presionando, entrando y saliendo, Nereida gemía, Almudena seguía haciendo fuerza con intención de meterle la cara en el coño de su amiga, la cual estaba muy cachonda, se acariciaba, estaba empezando a impacientarse, hasta que Almudena metió sus dedos con gran fuerza, Nereida cedió y su cara se estampó contra el coño de Julia, su boca estaba cerrada con fuerza, su nariz estrellada también, por lo que no aguantó así mucho tiempo, ya que no podía casi respirar, Almudena empezó a sacar despacio los dedos, y a meterlos de golpe una y otra vez, Nereida abrió la boca, Julia podía notar su boca abierta, su respiración, Almudena le daba fuerte y Nereida se estampaba una y otra vez con su cara.

Transcurrido un tiempo, Almudena le dijo a Nereida que sacara la lengua, que así acababan antes, ella respondió con un pequeño quejido, y seguidamente Julia le ordenó que le lamiera su coñito, que estaba muy caliente, Nereida sacó su lengua y empezó a lamer el clítoris, Julia se acercó todo lo que pudo a la cara, Almudena la empujaba también con fuerza contra el coño. Con esta postura estuvieron un gran rato hasta que Julia empezó a gemir alocadamente, cada vez más, hasta que todos sus jugos vaginales empezaron a brotar, chorreando por la boca de Nereida, Julia estaba extasiada, gemía de placer, gritaba que había sido magnifico, que fue una gozada, Nereida tragó todo lo que pudo y cuando terminó Almudena le quitó sus dedos de su coñito. Julia y Nereida jadeaban, así se quedaron un buen rato.

Después Almudena quitó la película porno, y se fue hacia donde estaba Julia, empezó a besarla, a comerle el cuello, al momento estaba tirada en el sofá boca arriba y Julia le comía su raja, Almudena disfrutaba del momento, se retorcía de placer, gemía como una perra. Más adelante, Julia empezó a meter algunos dedos es su vagina, la follaba con ellos, y su lengua se dedicaba al clítoris, así estuvieron hasta que Almudena no aguantó más, y se corrió. Trascurrido un tiempo, Almudena le preguntó a Nereida si le gustó, esta le contestó que tenía que reconocer que disfrutó, a continuación se fueron a la ducha las tres juntas, no sin antes Almudena quitar la grabación de la cámara, había sido idea suya, y seguro que tenía más, me moría de ganas por ir a casa de Almudena, la cual seguro que tenía muchas cintas iguales que la que encontré en casa de Nereida. Pensando esto, y volviendo a ver la cinta me masturbé con la escena magnifica lésbica que me ofrecían mis amigas. Le hice una copia a la película y la volví a poner donde la cogí al otro día.